Robots humanoides: Tesla, Unitree y el supermercado del futuro

De las exhibiciones de kung fu a los turnos nocturnos en comercios: los robots humanoides empiezan a salir de los laboratorios. Tesla prepara la producción de Optimus, mientras una empresa danesa entrena robots fabricados por Unitree para reponer productos en supermercados. ¿Estamos ante el principio de una nueva revolución industrial?

1. Elon Musk quiere llevar Optimus a la producción

Durante años, los robots humanoides han protagonizado demostraciones llamativas, vídeos virales y promesas de futuro. Ahora, la industria intenta dar el siguiente paso: fabricar máquinas en cantidades significativas y encontrarles tareas concretas por las que empresas y particulares estén dispuestos a pagar.

El 21 de octubre de 2026, Elon Musk confirmó que Tesla tiene instalada la mayor parte de la línea de producción de su robot humanoide Optimus en la fábrica de Fremont, California. Sin embargo, eso no significa que la producción masiva esté ya plenamente consolidada.

Según las declaraciones recogidas por MarketWatch, Musk calcula que se necesitará aproximadamente un año para alcanzar un ritmo de unos 20.000 robots por semana. Tesla también mantiene como objetivo iniciar las entregas comerciales a otras empresas hacia finales de 2027, aunque el calendario puede cambiar.

La ambición de Tesla va más allá de construir un robot que camine. Su objetivo declarado es desarrollar un humanoide de propósito general capaz de realizar tareas repetitivas, aburridas o peligrosas. Para ello necesita combinar visión artificial, planificación, equilibrio, navegación y manipulación de objetos en el mundo físico.

La clave está en distinguir entre instalar una línea de producción, fabricar prototipos, alcanzar un volumen industrial y disponer de robots realmente útiles para los clientes. Son etapas diferentes y ninguna garantiza automáticamente la siguiente.

Fuente: Tesla AI & Robotics.

2. Dinamarca: humanoides aprendiendo a reponer supermercados

Mientras Tesla trabaja en su estrategia industrial, en Dinamarca ya se está probando un uso mucho más cotidiano de los humanoides: colocar productos en las estanterías de un supermercado.

El proyecto se desarrolla en establecimientos Føtex, pertenecientes a Salling Group, con la colaboración de Hive Robots, una empresa danesa que desarrolla el software y entrena los robots. El hardware lo fabrica la compañía china Unitree.

Las pruebas se realizan en Lyngby, cerca de Copenhague. Los robots aprenden a recoger productos —por ejemplo, bolsas de pasta— y colocarlos en las estanterías. Para enseñarles, un operador humano guía sus movimientos mediante gafas de realidad virtual y mandos de control.

Es decir, no estamos ante máquinas que hayan aprendido de repente a gestionar un supermercado por su cuenta. En esta fase, las personas siguen siendo fundamentales para mostrarles cómo ejecutar cada tarea y recopilar los datos que permiten entrenar el sistema.

¿Por qué empezar por las estanterías?

Según Føtex, la reposición puede ocupar entre el 40 % y el 50 % del tiempo de sus empleados. Se trata de una actividad repetitiva, físicamente exigente y que debe realizarse continuamente para mantener los productos disponibles.

La empresa espera que los robots puedan asumir parte de ese trabajo durante la noche, cuando los establecimientos están cerrados. El objetivo anunciado es que empiecen a reponer determinados productos de forma autónoma a comienzos de 2027.

Entre las funciones futuras que se contemplan están detectar estanterías vacías, localizar productos mal colocados, comprobar fechas de caducidad y retirar cajas de cartón vacías.

Hay dos matices importantes: actualmente los robots siguen siendo más lentos que los trabajadores y necesitan supervisión. Además, la normativa danesa tendría que permitir las condiciones necesarias para que pudieran operar autónomamente entre clientes. Por eso, trabajar de noche es una primera aplicación más viable.

El proyecto también muestra una ventaja del formato humanoide: puede desplazarse por pasillos y utilizar estanterías diseñadas para personas sin exigir necesariamente una remodelación completa del comercio.

La prueba no demuestra que todos los supermercados vayan a automatizarse a corto plazo. Sí demuestra que la industria está intentando convertir una capacidad robótica en un servicio concreto, medible y potencialmente comercial.

Fuente: Euronews, con información de AP.

3. Unitree H2-X: del kung fu a la protección

En este contexto aparece otro protagonista: Unitree, fabricante chino que no solo suministra robots para proyectos industriales, sino que también muestra hasta dónde pueden llegar sus plataformas humanoides en demostraciones físicas.

Su reciente presentación del H2-X Kung Fu Legend Guardian enseña una máquina capaz de ejecutar movimientos inspirados en las artes marciales y escenas planteadas como situaciones de protección personal o rescate.

Según la información publicada por TechRadar, Unitree afirma que el H2-X puede saltar desde plataformas de cuatro metros y permanecer de pie durante aproximadamente ocho horas entre cargas.

Conviene interpretar estos datos con cuidado. La autonomía indicada se refiere a permanecer de pie, no a ocho horas de actividad intensa e ininterrumpida. Tampoco se han publicado todos los detalles técnicos, el precio ni la disponibilidad comercial del H2-X.

Por tanto, sus escenas de protección y rescate deben entenderse como demostraciones de capacidades potenciales, no como una certificación de que pueda ejercer de guardaespaldas autónomo o intervenir de forma segura en emergencias reales.

El vínculo con el supermercado danés

La conexión más interesante es que Unitree aparece en los dos lados de esta evolución: por una parte, exhibe un humanoide diseñado para impresionar por su capacidad física; por otra, fabrica las máquinas que Hive Robots está entrenando para una labor tan prosaica como colocar productos en un supermercado.

Ese contraste resume el momento actual de la robótica. El mismo tipo de plataforma puede servir como base para distintos proyectos, pero la utilidad final depende del software, los sensores, el entrenamiento, las herramientas y las medidas de seguridad que incorpore cada aplicación.

Hacer una patada espectacular no es lo mismo que coger con cuidado cientos de productos diferentes, reconocer una estantería, evitar obstáculos y completar una jornada sin errores. En muchos trabajos reales, la precisión y la fiabilidad importan más que la fuerza o la espectacularidad.

Vídeo original de Unitree: H2-X Kung Fu Legend Guardian en X.

4. ¿Qué cambiará para los trabajadores?

La reposición de productos es un buen ejemplo de cómo podría comenzar la adopción de humanoides: no sustituyendo de golpe todas las funciones de una persona, sino asumiendo una parte concreta del trabajo.

Si los robots llegan a ser suficientemente rápidos, seguros y económicos, podrían ocuparse de tareas físicas repetitivas durante la noche, mientras los empleados dedican más tiempo a atender a los clientes, resolver incidencias o gestionar operaciones que requieren criterio humano.

Pero también hay riesgos. Si una empresa puede automatizar una parte importante de sus operaciones, podría reorganizar turnos, reducir determinadas contrataciones o cambiar los perfiles profesionales que necesita. El resultado dependerá de la productividad real, el coste total del sistema, la demanda, las decisiones empresariales y las políticas laborales.

En el caso danés, Salling Group presenta la iniciativa como una forma de apoyar a sus empleados y liberar tiempo para tareas de mayor valor. Esa es la intención declarada de la compañía; todavía habrá que comprobar los resultados del ensayo a medida que avance.

También aparecerán nuevas necesidades: técnicos de mantenimiento, especialistas en integración, supervisores de flotas, entrenadores de robots y profesionales capaces de analizar los datos de funcionamiento.

La pregunta, por tanto, no es únicamente cuántos empleos desaparecerán. También es qué tareas se automatizarán, qué puestos cambiarán y quién se beneficiará de la mejora de productividad.

5. Los obstáculos que aún deben superar

Las demostraciones públicas pueden dar la impresión de que los humanoides están a punto de hacer cualquier trabajo. La realidad es más exigente.

  • Destreza: coger objetos blandos, frágiles o de formas distintas sigue siendo difícil. Las manos robóticas deben manipular sin aplastar, dejar caer ni confundir los productos.
  • Velocidad: una tarea que funciona lentamente en una demostración puede no resultar rentable en un turno real.
  • Fiabilidad: los sistemas deben recuperarse de errores, cambios en el entorno y objetos que no estén donde se esperan.
  • Seguridad: una máquina con fuerza suficiente para mover objetos pesados debe controlar sus movimientos cerca de personas, clientes y compañeros.
  • Coste total: además del precio del robot, hay que contar energía, mantenimiento, supervisión, conectividad, formación y posibles interrupciones.
  • Autonomía real: un robot teledirigido o guiado por una persona no equivale a uno que toma decisiones y completa la tarea de principio a fin.
  • Regulación y responsabilidad: los operadores deben determinar quién responde ante un accidente, cómo se controla el sistema y qué usos están permitidos.

La recopilación de datos también es fundamental. En el supermercado danés, las demostraciones de operadores humanos ayudan a enseñar al robot cómo actuar en el entorno real. El objetivo es que necesite cada vez menos intervención, pero esa transición debe demostrarse con resultados.

Por eso, las métricas importantes no serán solo la velocidad de marcha o el número de movimientos que un robot puede ejecutar. También habrá que medir cuántas tareas termina correctamente, cuánto tiempo trabaja sin ayuda, cuántos errores comete y cuánto cuesta cada operación.

6. ¿Qué podemos esperar a partir de 2027?

Los próximos pasos de Tesla y del proyecto danés apuntan a una misma dirección, aunque sus objetivos sean distintos.

Tesla pretende escalar la fabricación de Optimus y mantiene su objetivo de comenzar las entregas comerciales a otras empresas hacia finales de 2027. El ensayo de Føtex aspira a que los humanoides puedan reponer determinados productos de manera autónoma durante la noche a comienzos de ese mismo año.

Son objetivos anunciados, no resultados garantizados. Los calendarios pueden cambiar si la tecnología no alcanza los niveles necesarios de seguridad, rendimiento y coste.

En paralelo, el H2-X de Unitree representa la vertiente más espectacular de la robótica humanoide: movimientos avanzados, agilidad y escenarios de protección. Sin embargo, todavía faltan datos para valorar su disponibilidad comercial y su capacidad para realizar esas funciones en condiciones reales.

Si los ensayos industriales prosperan, el cambio podría empezar de forma discreta: un robot que repone una sección del supermercado, mueve cajas en un almacén o realiza tareas repetitivas en una fábrica. No sería una revolución cinematográfica de un día para otro, sino una incorporación progresiva a procesos concretos.

Y quizá esa sea la verdadera noticia. Los humanoides no necesitan convertirse en superhéroes para transformar la economía. Basta con que puedan realizar unas pocas tareas útiles, con seguridad y a un coste competitivo, de manera consistente.

La carrera ya no consiste solamente en demostrar qué puede hacer un robot. Consiste en demostrar qué puede hacer todos los días, cuánto cuesta y cómo convivirá con las personas.

7. Preguntas frecuentes

¿Tesla ya está fabricando robots humanoides Optimus?

El 21 de octubre de 2026, Elon Musk afirmó que la mayor parte de la línea de producción de Optimus estaba instalada en Fremont. Aumentar el volumen de fabricación y alcanzar una producción estable siguen siendo retos pendientes.

¿Qué hacen los robots humanoides en los supermercados de Dinamarca?

Están aprendiendo a recoger productos y colocarlos en las estanterías de establecimientos Føtex. Durante esta fase, operadores humanos guían sus movimientos para entrenar el sistema.

¿Quién fabrica los robots que se prueban en Dinamarca?

Los fabrica Unitree, mientras que la empresa danesa Hive Robots desarrolla el software y se ocupa del entrenamiento para la aplicación de reposición.

¿El Unitree H2-X puede trabajar ocho horas seguidas?

La información publicada indica que puede permanecer de pie durante aproximadamente ocho horas entre cargas. Eso no demuestra que pueda realizar ocho horas de trabajo físico continuo.

¿Los humanoides van a sustituir a los empleados de los supermercados?

No puede afirmarse todavía. Los proyectos actuales buscan automatizar tareas específicas, pero el impacto laboral dependerá de los resultados, los costes y las decisiones de cada empresa.

¿Cuándo podrían trabajar de forma autónoma en supermercados?

Hive Robots espera que los robots del proyecto danés puedan reponer determinados productos de forma autónoma a comienzos de 2027. Es un objetivo anunciado, no una garantía de despliegue generalizado.


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