La mejor forma de ponerse en contacto conmigo: el e-mail

Resulta curioso como cada vez más personas que tratan de ponerse en contacto conmigo, lo hacen por vías a las que suelo prestarle menos importancia. Entre estas vías se encuentran los mensajes directos de Twitter, los mensajes privados de Facebook, o incluso a través de WhatsApp, y eso que este servicio de mensajería lo consulto sólo al medio día y antes de acostarme. Sin en cambio, el correo electrónico, que es el medio más efectivo, decrece su uso. Eso sí, salvo que expresamente espere una llamada telefónica, no suelo cogerlas, me jode tener que hablar por teléfono en general.

Dicho esto, el correo electrónico, sobre todo mi cuenta de Gmail, la tengo siempre accesible y siempre recibiré notificaciones, ya sea que esté frente al ordenador o ya sea que esté frente al móvil. Añadir que normalmente suelo desconectar Internet en el móvil, incluso con wifi, para ahorrar algo de batería y no estar expuesto a que se me controle las 24 horas.

Con todo lo expuesto, ya tan sólo me queda añadir que desde esta web, los interesados pueden ponerse en contacto conmigo mediante el formulario disponible (no acepto ofertas de intercambio de enlaces, lo siento), además de que es curioso que no se me envíen mensajes desde Google+, ya que los mismos también llegan a mi buzón principal de correo electrónico (tengo cuenta en muchos servicios de correo, incluido Yandex, ProtonMail, Tutanota, GMX, etc)

Un apunte más, y es que recientemente he visto mensajes que me han enviado por mensaje directo de Facebook desde hace varios años atrás. Resulta que habían sido filtrados y no había notificación alguna que me indicase que existían dichos mensajes.

Lo dicho, si quieres ponerte en contacto conmigo, usa el correo electrónico, sobre todo, mi cuenta principal, que es la que suelo publicitar en mis tarjetas y otros soportes.