Con dificultades para desprenderme de WhatsApp

Siempre he sido un gran detractor de las principales plataformas de mensajería, va en mi ADN.

En un principio era un fuerte detractor del MSN Messenger, y favorable al uso de las alternativas, incluyendo a Yahoo Messenger, pero sobre todo, defensor de la mensajería basada en xmpp/jabber.

De hecho aún conservo cuentas de xmpp/jabber, incluso las acabo de incluir en mi nuevo teléfono Poco F2 Pro, a pesar de que muchos de los servidores federados que utilicé con los años cayeron con el tiempo, llegando a durar incluso pocos meses.

En la época de MSN Messenger conseguí dejarlo de lado en favor de Google Talk (GTalk), en aquel tiempo interoperable con otros servidores xmpp/jabber.

Primero cambié de cliente a favor de Trillian o Pidgin, y finalmente dejé completamente de usarlo, no sin antes observar también que los contactos dejaron también de conectar.

Han pasado los años, y ahora mi rival a batir es WhatsApp. Con que veáis The Great Hack o The Social Dilemma en Netflix obtendréis los argumentos suficiente para que yo quiera dejar de depender de todo lo que huela a Facebook Inc.

Lo malo es que toda mi vida social se ha articulado frente a los productos de Facebook a lo largo de estos últimos años, y si bien ahora vivimos una pandemia, no me gustaría dejar de lado a algunos de los contactos, y poder apuntarme a algunas quedadas cuando la cosa mejore.

Llevando WhatsApp a un teléfono viejo me he dado cuenta de que lo único que me interesa es apuntarme a las quedadas, y atrás quedaron plataformas como Geokeda o Amigosmalaga.es

Paso de discusiones y de malos rollos que se suelen dar mucho en los grupos, incluyendo la lucha de egos.

Así que lo tengo difícil para hacer un . Envidio a todas aquellas personas que han podido dejar de usar WhatsApp, aunque si yo cierro mi cuenta, la gente no se acordará de mí y no me podré enterar de las quedadas.

Resulta, por tanto, imposible dejar de depender de WhatsApp en este país dada su posición dominante, aplastante y abusiva, y eso que ya tengo bastantes contactos en Telegram, aunque apenas participan.

De nada sirve que les anime a crear grupos en Telegram cuando se sigue anclados a WhatsApp. Siendo claros, la privacidad les importa una mierda, hasta el punto de que se puedan sentir a gusto con una plataforma de mensajería cuestionada y cuestinable.

Así que sólo me queda esperar a ver la evolución de los grupos de WhatsApp, donde generalmente convocan las quedadas, pese a no existir herramientas para crear eventos.

Tarde o temprano acabaré cerrando mi cuenta en WhatsApp, pero es una pena que la gente no vea más allá de Facebook para su vida social, donde ni siquiera se quieren molestar en crear listas de difusión en otras redes de mensajería.

Así que la cuestión puede ser cambiar de amigos por otros que no tengan tanto apego a WhatsApp, aunque tengo amigos a los que tengo mucho cariño, pero no se manejan bien con las aplicaciones y usan lo que usan la gran mayoría.

De nada ha servido que hasta Atresmedia apueste por Telegram (que no sé si tendré algo que ver, teniendo en cuenta que mandé mails hablando de su bondades)

Estamos, por tanto, ante la dictadura de WhatsApp, donde o estás o eres un apestado social, al menos en España.

No estoy pidiendo que paguen 4 euros para estar en Threema, que sería lo mejor, sólo que se trasladen un poco a Telegram, que ya es mainstream.

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