YouTube marca un antes y un después en la forma de consumir vídeos

No cabe duda de que uno de los servicios web 2.0 más conocidos en Internet hoy día es YouTube, el cual recientemente acaba de cumplir sus 5 añitos de vida en la web, sin olvidarnos que elRellano.com, página mítica de la internet hispana, cumplió también la semana pasada sus 10 años.

YouTube marca un antes y un después a la hora de que los usuarios podamos compartir nuestros vídeos domésticos con nuestros amigos, e incluso con el resto de la potencial audiencia que nos puede llegar por diferentes sitios de la web.

Aunque no fue el primero, ya que algunos de los primeros servicios para compartir contenidos multimedia fueron Ourmedia o incluso Google Vídeos, hoy relegada a ser un buscador especializado en la búsqueda de vídeos de cualquier plataforma, YouTube supuso un formato diferente a la hora de compartir e interactuar con los vídeos, creando su marca propia haciéndose en poco tiempo popular para todo tipo de internautas, no sólo para los que somos los early adopters.

Salvo Zappinternet, que adoptó la estética web que tenía Google Vídeo, muchos servicios hoy día que nos permiten compartir todo tipo de documentos, como Scribd, SlideShare, SlideServe o authorSTREAM, entre otros tantos, han adoptado la estructura básica de YouTube para la interacción de los documentos compartidos, convirtiéndose éste en un referente al resto de servicios, lo que me permitió referirme a otros servicios como “el YouTube de…..”, como por ejemplo, Teapotters, hoy llamado 3Dvia, servicio web para compartir diseños en 3D.

Habitualmente soy usuario de Vimeo, Dailymotion y YouTube, aunque hay otros servicios como LiveLeak, Dalealplay.com, Tu.tv, Viddler o Blip.tv donde puedo subir vídeos, muchos de ellos soportados por Tubemogul, pero sé que si quiero llegar al máximo de personas posibles, YouTube será mi elección por razones obvias. Ya no sólo por las mejoras constantes, tanto en estructura como en calidad de vídeos (me gusta más vimeo para los vídeos de definición estándar), sino por la amplia comunidad que hay detrás, motivo por el cual fue comprado por Google en 1996 a pesar de que ellos mismos tenían su Google Vídeos, con una calidad mejor para los vídeos de calidad estándar.

Esto supone que YouTube es un gran escaparate para exponer nuestros productos audiovisuales, ya sean en plan doméstico, amateur o profesional, y que los cambios más recientes suponen tirar en dirección a producciones más elaboradas, en detrimento de los vídeos domésticos. De hecho, YouTube está suponiendo una cantera para diferentes ámbitos, además de ser el origen de vídeos virales.

La cuestión que me planteo es que cuando me plantee hacer un videoblog en serio, es si YouTube es un firme candidato para subir mis vídeos, para lo cual tendré que tener en cuenta usar temas musicales de libre distribución, obtenidas desde Jamendo y laMundial.net, para evitar problemas con las gestoras de derechos de autor y la “Ley Sinde”, una ley que apuesta por cerrar aquellas webs molestas por el personal afín a los creación tradicional de productos audiovisuales.

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