Cabreo y temor, eso es lo que hemos pasado esta tarde al vernos apurados de tiempo para coger el tren a tiempo con destino Málaga. Y es que ya se ha puesto punto final al EBE 07, aunque claro, surje el grupo de personas que nos convencen de irnos a comer todos juntos.
El problema ha estado en que el tiempo ha corrido en contra nuestra, a dos horas de salida de nuestro tren, y aún no teníamos nada en claro donde comer, con lo que empezó el baile de sitios. Ztryp y yo nos adelantámos y un cuarto de hora más tarde apareció el primer grupo de personas con las que íbamos a comer, aunque minutos más tarde llegaron los restantes. Quedamos en comer en un sitio donde no tardasen en cocinar los platos, un wok, aunque ese sitio al final estaba cerrado, con lo que optamos por irnos más hacia el lado opuesto al que deberemos de ir a recoger las maletas en los hoteles e ir a la estación de Santa Justa.
Al final, en la nueva ubicación, pedimos kebab, donde se nos informa que lo que pedimos era imposible debido a que no tenían preparada la carne de ternera, pues optamos por kebabs de pollo. Bien, pasan los minutos y hasta Rafa Osuna empieza a cabrearse de verdad. Kialaya preciamente fue la que metió buya para que al menos sacasen los platos de quienes dependemos del tren. A los pocos minutos ya empezaban a sacar platos, y comiendo para salir corriendo.
Ztryp terminó el primero, y escasos minutos después vinimos el resto, aunque muchos aún no habían terminado su kebab. Los que hemos dependido del tren, teníamos treinta minutos para a los hoteles, recoger las maletas y salir pitando a la estación. A pie ya era tarea imposible. Empezamos a andar rápido, Kialaya se paró a buscar el número de los taxistas en un bar cercano, aunque Ztryp y yo hemos optado por parar al primero que estuviese libre, evitándonos esperar más minutos. Y así fue. Avisé a Kialaya, que estaba esperando el número que una camarera de un bar estaba buscando, y a los pocos minutos encontramos un taxi libre. El taxi nos recoge y Kialaya le indica el periplo que tenía que seguir.
Al final vamos de camino al hotel Venecia, aunque la tensión aumentó cuando se nos puso un coche delante caminando despacio en un carril semipeatonal único, aunque al final llegamos al hotel. Recogimos las maletas, aunque cuando salí por patas, el dependiente me retiene en la calle con una factura para que la paga, con lo que le dije que lo cargase a mi cuenta, cosa que esperaba que hicieran automáticamente. Además, estaba Antonio Ortiz todo tranquilo y relajado en el hotel, esperando a un taxi, a pesar de que él también tenía que venirse con nosotros.
Al final, gracias a Ztryp, ganamos algo de tiempo con las maletas de Kialaya y suya, con lo que ahora la tensión venía en los semáforos que se nos ponían en colorado durante el camino, además del vagabundo que cruzaba un paso de peatones cuando el semáforo nos daba luz verde. El tiempo se nos echaba encima, y en la estación, salimos por patas al andén, pero antes hemos visto que salía diez minutos antes de lo que creíamos, con lo que tiramos más rápido.
Por fín, llegamos al tren cinco minutos antes de su salida, y detrás aparece Antonio Ortiz, con lo que con el susto aún, nos hemos puesto en nuestros asientos completamente amargados.
No hemos pasado, al menos yo, una media hora tan amarga y tan pegada al culo, más cuando el tren siguiente tenía su salida sobre las ocho de la noche.
Y éste ha sido nuestro particular y anecdótico final del EBE 07. La próxima vez, pediré un corazón de repuesto, aunque sea en ebay. También agradecer la simpatía del taxista Pepe, que en todo momento, se portó extraordinariamente con nosotros.












2 respuestas para “Un final de película antes de irnos a Málaga”
¡Al final lo conseguimos! La anécdota del finde…
Ya te felicité anoche, pero esperaba una narración… ¡Lo cierto es que nosotros nos alegramos cuando lo vimos en el Twitter en el coche! Pensábamos que lo teníais muy crudo para llegar jeje.