Quiero compartir con vosotros mi visión particular acerca de lo que falló esta semana en Málaga, ante las fuertes lluvias registradas a primeras hora de la mañana del Jueves. Para mí, han sido dos los factores que ha llevado a crearse grandes balsas de agua en muchos puntos de la capital, inundando en algunos casas, garajes y sótanos.
Estos factores son la indisponibilidad de una infraestructura eficiente para absorber grandes cantidades de litros en poco tiempo, y el otro, la dejadez municipal en un adecuado sistema regular de limpieza de la red de alcantarillado.
El primer factor es fácil de demostrar cada vez que nos acercamos a las obras de una urbanización cualquiera en Málaga, donde podremos observar el escaso diámetro de los tubos que instalan para la recogida de agua pluviales. Y todo porque Málaga no es una ciudad muy lluviosa, y por tanto, siempre se ha preferido instalar tubos pequeños para la recogida de las pocas aguas pluviales que caen, sin caer en la previsión de que en un momento dado puede caer trombas de agua que no puede absorver la actual red de alcantarillado, y además, que yo sepa, tampoco hay estanques de tormentas, que hubieran evitado bastante los problemas que hemos sufrido los malagueños.
El segundo factor es la adecuada limpieza de nuestra red de alcantarillado, refiriéndome como tal a la red que se dedica a la recogida de las aguas pluviales, ya que desde mediados de los 90, las nuevas urbanizaciones tienen una red paralela para la recogida de aguas residuales y otra para la recogida de las aguas pluviales. No es de extrañar cada vez que paseamos por las calles, como algunos registros de recogidas de aguas están completamente atorados, ya sean registros de nueva construcción o que ya lleven su tiempo construido.
Creo que en la actualidad, es materialmente imposible hacer una limpieza efectiva y eficiente de los kilómetros de red de alcantarillado que tenemos en Málaga, incluido todos los registros de recogidas de aguas, con los recursos existentes, ya que, al contrario que el alumbrado, cada punto de recogida no está censado ni controlable desde una sala de control, y además, el mantenimiento no está dividido por zonas, cada una de ellas dependiente de una empresa, como si ocurre con el alumbrado público para su control y su, teórica, reposición inmediata en caso de fallo.
Al menos que se haga un plan serio de sustituir canalizaciones por otras de más capacidad, al menos en puntos claves como las de las redes principales de acceso vial, Málaga seguirá desprotegida, y como vemos de nuevo en los medios de comunicación, las administraciones se seguirán echando la pelota unas a otras. Ahí tenemos al PSOE municipal criticando al actual equipo de Gobierno, y al PP regional echando las culpas a la Junta de Andalucía. Así no llegamos a los problemas para poder solucionarlos.











