No sé si me estaré haciendo viejo, pero cada vez le veo menos la gracia a que un programa de radio convoque, por las fechas navideñas, a multitud de personas para que busquen un regalo escondido en una parte de la capital malagueña.
Y como suele pasar cuando se pospone una convocatoria por culpa de las lluvias, anoche se celebró en el centro la tradicional búsqueda del aguinaldo de los 40 principales, a pesar del frío que hacía.
Podrá ser todo lo divertido que quieran, pero yo lo veo una borregada. Me hace gracia cuando cada vez que dan una pista, la gente va en masa, incluso corriendo, al lugar de la pista, hasta que alguien finalmente encuentra el aguinaldo. Seguro que luego esta gente no se moviliza para cosas más importantes como es el derecho a un trabajo digno y a una vivienda digna, entre otros problemas que afectan en general a la sociedad española.
Incluso me temo que esa gente, de usar Internet, no pasa del Tuenti, estando en lo que algunos consideran la segunda brecha digital.
Así que, que nadie cuente conmigo para hacer de borrego a las órdenes de una emisora de radio afín a determinados “artistas”, que luego actúan como lobby, defensores de un modelo comercial obsoleto de distribución comercial de productos musicales, para criminalizarnos a los internautas con leyes mordaza aprobándolas incluso a nuestras espaldas.
Así va el país.











