En un mundo online donde las redes online van tomando fuerza de forma imparable, suponiendo ya un 20% de la navegación total, según un informe, no es de extrañar que los medios de comunicación, entre ellas, las propias televisiones, se apunten al carro de Internet.
Pero si echamos la vista atrás, al menos en este país llamado España, ese donde la gente se moviliza más por el fútbol que para reivindicar mejoras laborales y sociales, nos acordaremos cuando las cadenas de televisión, sobre todo las privadas, nos tachaban a los internautas como enfermos y delincuentes, y que en tiempos de E. Saenz de Buruaga como director de informativos de Antena 3, en algunas ediciones de este informativo se les llamó a los campuseros, literalmente, enfermos.
La imagen que por aquel entonces daban de Internet es de estar plagada de pederastas, delincuentes y piratas, y además, se amparaban de informes de algunos “profesionales de la psicología” para declarar que quien pase X tiempo “enganchado” es un potencial enfermo, “adicto a Internet” que se aisla de familiares y amigos, y para lo cual, “debe de ser tratado por especialistas”.
Los que ya llevamos tiempo “enganchados” no sólo no nos hemos aislado socialmente sino que hemos incrementado nuestras redes sociales, y con ellas, generamos actividades en el mundo real, impensable tiempo atrás. Las únicas cadenas de televisión que han tenido un trato favorable hacia Internet en nuestro país han sido las públicas, sobre todo, en caso de Andalucía, Canal SUR TV, dedicando la mayoría del espacio que dedican a Internet a mostrar las bondades de este medio.
Esta claro que tarde o temprano, la televisión e Internet acabarán convergiendo, desapareciendo los modelos unidireccionales de interacción en el que el telespectador era simplemente un consumidor pasivo, a pasar a ser un consumidor que podrá decidir por si mismo cuando ver cualquier contenido audiovisual mediante streaming, ya sea en el momento que quiera o incluso en directo en el momento en el que se produzca.
Internet ha saltado de los ordenadores para hacer acto de presencia en móviles, y tarde o temprano, en otros dispositivos como tablets o los que en un futuro pudieran salir al mercado de consumo masivo.
Es por ello que ahora las cadenas tratan de “evangelizar” de lo positivo que es estar conectado a Internet y de lo que te pierdes si no lo estás, entre ello, el consumo de productos audiovisuales en sus renovados portales que las mismas cadenas ponen al visitante, y que además, su consumo puede sobrepasar el tiempo que en su día declararon como barrera para ser catalogado como enfermos.
Esta bien que las cadenas se pongan las pilas, pero no olvidemos que muchas de ellas que ahora nos tratan “de guay” antes nos tachaban de “enfermos”, así que menos hipocresía, que habéis tenido, vosotras las cadenas de tv, un historial de descalificaciones e insultos hacia nosotros los internautas que lo vamos a tener en cuenta. Ahora, que las cadenas “están de nuestra parte”, el peligro ahora está en la clase política, sobre todo, en aquellos que se pasan por el forro los derechos fundamentales e intentan imponer los cierres administrativos, después de que la justicia no les diera la razón.
Os dejo con mi opinión años atrás que escribí en su día en Telepolis.










