Leyendo acerca del vandalismo que días atrás sufrió la farola monumental conocida como “El Sonajillo”, situada actualmente en la barriada del 4 de Diciembre pero que fue parte del paisaje urbano de la que en la actualidad es llamada la Plaza de la Constitución, desde 1902 hasta 1959, donde además de encontrar diversa información, acabé parando en esta página, donde sus usuarios se han currado una serie de posts de lo más interesante acerca de la evolución urbana de Málaga a través de un amplio surtido de fotografías.
Algunos de vosotros sabéis que uno de mis mayores deseos es la de disponer de una máquina del tiempo y volver a la Málaga de principios del siglo XX y tomar tanto fotografías como vídeos de aquella época, empaparme de esa Málaga tradicional y humilde que poco a poco en los últimos años, nuestros políticos han ido destruyendo para permitir acerados baratos y de mala calidad en pleno centro histórico, la construcción de edificaciones que no respetan la tipología de la zona (Como el edificio del Banco Atlántico en la Plaza Uncibay o el nuevo edificio Ateneo en plena Plaza del Obispo, pasando por otras aberraciones como dejadeces por parte de todas nuestras administraciones.
El asunto, desde mi punto de vista, es que disponiendo de cámaras de fotografía y vídeo de todo tipo, me pregunto si alguna vez hacemos fotografías pensadas en el mañana, en el valor que tendría el día de mañana. Quizás el autor de este vídeo no pensó que a día de hoy, estas imágenes ya forman parte de la historia de Málaga, aunque hay que tener en cuenta que los malagueños somos muy dejados con nuestra ciudad:
O los de éste:
Incluso los más jóvenes apenas reconocerán la Plaza de la Marina después de la chapucera construcción del aparcamiento (vídeo propio de un curso de vídeo en IFES en 1994):
…o de la Plaza de la Constitución del mismo año, preparándose para la Feria de Málaga 2004 (vídeo propio de un curso de vídeo en IFES en 1994):
Muchos ya habrán olvidado la imagen de la Coracha, que por suerte hice en 1997:

Todo este material que os muestro ya lo he publicado en otras ocasiones, y es que, una vez más, mi reflexión es que teniendo cámara en mano, y con los recursos que tenemos a nuestra disposición, podemos tomar tantas imágenes como queramos, que llegará un día que estas imágenes tomen por sí mismas el valor necesario que no le dimos en su momento, lo que nos llevará nuevamente a revivir los espacios urbanos de un momento de nuestras vidas que ya no podemos disfrutar, aquellas fiestas o evento donde podemos observar los cambios estéticos que hemos tenido, la tendencia de moda, hechos informativos:

Ojala, la próxima vez que cojamos una cámara, pensemos si la imagen que vamos a capturar tendrá más valor el día de mañana, aunque sea a nivel sentimental.











