Pues sí, ya estamos en Navidad, momento por que se se supone que dejamos de ser “hijo putas” y empezamos a desearles a todo bicho viviente las felices fiestas y toda la parafrasería de estas fechas. Y como cada año, S.M. el Rey nos da el tradicional mensaje navideño de noche buena, donde nos dice a los españoles, y casi sin mirar la cámara, que tenemos que ser buenos y salir adelante, pase lo que pase. Eso sí, yo esperaba algo del secuestro del conocido número de la revista “El Jueves”, pero nada. También, como tradición, tenemos casi los mismos capítulos navideños de los Simpson, que han sido emitidos más que los de Verano Azul, incluso en verano.
Luego queda esa riada de mensajes sms con los que las operadoras de telefonía móvil se frotan las manos, y sin lavárselas con jabón del juego sucio que usan, con el descarado aumento de sus tarifas allá por marzo, aprovechando una ley que protegía al consumidor, y que más bien lo han jodido, ya que yo apenas uso el móvil.
Postales, felicitaciones, abrazos, regalos y otras mariconas. ¿Que todos tus deseos se cumplan en año nuevo? ¿Que el año por venir sea mejor que los anteriores? ¿Que nos vaya mejor a todos? Cuántos años llevo escuchando siempre lo mismo, y cuando llega el momento, volver a escucharlo otra vez. Y tantos buenos deseos, ¿para qué? Siempre nos suben las tarifas, nos mantienen el sueldo o nos lo bajan recontratándonos a través de las E.T.T., nos sacan leyes cada año peores, cada vez nos tratan más como delincuentes, cada vez nos cuesta más llegar a final de mes, y para colmo, ahora tenemos que ir en plan ecologista comprando electrodomésticos eficientes y lámparas de bajo consumo, me rio de su bajo consumo, ya que por lo visto pagas de antemano la energía usada en su fabricación, etc.
Así que, visto el plan, mejor deseemos que permanezcamos como estamos, ya que cada vez estamos peor, a pesar de que el muñeco diabólico nos muestre lo cojonuda que va la macro economía a pesar de que tú y yo no nos podemos permitir ni la compra de un minipiso, salvo que paguemos para que nos metan en un nicho del cementerio.
Así que, ¿feliz año nuevo? Si la cosa cambia a mejor, si, sinó, a desear que se nos mantenga la misma prosperidad.
Felices fiestas.












Joe, macho, lo tuyo no es la Navidad desde luego
Anda, anda, que nso vas a terminar por deprimir. Oye, ni mijita de esto en la kedada de esta tarde eh? Aunque la mayoría sean verdades como casas, que la idea es pasárnoslo un poco bien y no hacer que se suiciden más de la mitad de los bloguerones. Besos y ejem, ánimo.